Lección 4 de 5 · 40 minutos
Cómo comprobar lo que la IA te dice
Al terminar esta lección
podrás detectar cuándo la IA está inventando y comprobar cifras, enlaces y referencias académicas en fuentes reales, en menos de cinco minutos por dato.
Camila está terminando el trabajo final de un curso en su universidad en Medellín. Le pidió a la IA que le armara la parte teórica y le pusiera referencias. El texto quedó hermoso: párrafos claros, citas con autor, año, revista y hasta ese código raro que empieza por 10. algo, el DOI. Lo entrega tranquila. Dos semanas después, el profesor le devuelve el trabajo con un comentario corto: "Tres de las cinco referencias no existen". Camila no mintió a propósito. Simplemente creyó que si la IA escribía una referencia con ese nivel de detalle, era porque la había sacado de algún lado.
Esto le pasa a mucha gente, y no es porque sean descuidados: es porque nadie les explicó cómo funciona la máquina por dentro. En las lecciones anteriores aprendiste a crear tus cuentas, a cuidar tu privacidad, a escribir instrucciones (prompts) claras y a trabajar con tus propios documentos. Falta la habilidad que convierte todo eso en algo confiable: comprobar. Hoy vas a entender por qué la IA inventa con tanta seguridad, vas a aprender una regla simple para decidir qué verificar, y vas a practicar tres formas concretas de comprobar datos: buscar la fuente original, revisar la literatura académica en Google Scholar y validar referencias en Crossref. Al final harás una auditoría real de un párrafo generado por IA. No necesitas pagar nada ni instalar nada: con un celular o un computador con internet es suficiente.
Por qué inventa: no es una enciclopedia, es un predictor de palabras
Un modelo de lenguaje (el motor detrás de ChatGPT, Gemini o Claude) no guarda adentro una base de datos de hechos que consulta cuando le preguntas. Lo que hace es calcular, palabra por palabra, cuál es la continuación más probable del texto. Es como el autocompletar del teclado de tu celular, pero entrenado con una cantidad enorme de texto y con una capacidad de encontrar patrones muchísimo mayor.
Eso explica algo clave: el modelo optimiza que el texto suene plausible, no que sea verdadero. Cuando le pides una referencia académica, el modelo ha visto millones de referencias y aprendió su forma: apellidos latinos o anglosajones, un año entre paréntesis, un título con palabras técnicas del tema, el nombre de una revista, un DOI que empieza por 10. seguido de números y una barra. Puede armar una referencia perfecta en su forma y completamente falsa en su contenido. A esto se le llama alucinación: cuando la IA produce información inventada presentándola como si fuera cierta.
Dos consecuencias prácticas. La primera: la seguridad del tono no significa nada. Estos sistemas están hechos para responder de forma fluida y servicial, así que suenan igual de convencidos cuando aciertan y cuando inventan. No hay un temblor en la voz que te avise. La segunda: el riesgo no es parejo. Alucina más cuando le pides datos muy específicos (cifras exactas, fechas, artículos de leyes, nombres propios, citas textuales, enlaces), cuando el tema es de nicho o local —trámites colombianos, normas de una alcaldía, cifras de un municipio pequeño— y cuando le pides algo que no existe, porque igual va a intentar complacerte.
Y hay un límite adicional: el modelo fue entrenado hasta cierta fecha. Si no está conectado a internet en ese momento, no conoce lo que pasó después.
Prueba esto para ver la alucinación en vivo (no lo uses para tareas reales): «Dame tres artículos académicos sobre inteligencia artificial aplicada al transporte público de Bucaramanga, con autores, revista, año y DOI». Casi siempre te va a entregar una lista impecable. Guárdala: la vas a verificar en la práctica de esta lección.
La regla de oro: verifica según lo que te cuesta equivocarte
Verificar todo, siempre, línea por línea, es imposible y te haría más lento que si escribieras solo. La pregunta correcta antes de decidir es: ¿qué pasa si esto está mal?
- Riesgo bajo: lluvia de ideas, títulos para un proyecto, reescribir tu propio correo, explicarte un concepto que ya vas a estudiar aparte. Aquí el error se nota solo o no hace daño. No verifiques cada palabra.
- Riesgo medio: un resumen para estudiar, un trabajo de clase, un texto que vas a publicar en tus redes. Verifica lo verificable: cifras, nombres, fechas y toda referencia.
- Riesgo alto: salud, dinero, contratos, requisitos legales, trámites con plazos, código que va a producción, cualquier cosa que entregas con tu nombre a una institución. Aquí se verifica todo, dato por dato, o no se usa.
Hay una lista corta de cosas que casi siempre hay que comprobar, sin importar el tema: cifras y porcentajes, fechas, nombres propios de personas y entidades, citas textuales, artículos de leyes o normas, precios y tarifas, requisitos de trámites, enlaces y referencias.
Y ahora lo más importante, porque es el error que casi todo el mundo comete: preguntarle a la misma IA "¿estás seguro?" no es verificar. Estás pidiéndole a un generador de texto plausible que genere más texto plausible. De hecho, muchos modelos son complacientes: si tú dudas o contradices, tienden a darte la razón y a cambiar la respuesta aunque la original fuera correcta. Prueba a decirle "creo que eso está mal" a algo que sabes que está bien y verás.
Verificar significa salir del chat: ir a una fuente externa, preferiblemente la fuente primaria, es decir, el documento original donde nació el dato (el boletín del DANE, el artículo científico, el texto de la norma), no un blog que lo repite.
Truco de cinco segundos para medir el riesgo: termina esta frase antes de usar el dato. «Si esto resulta falso, lo peor que pasa es ______». Si en el espacio en blanco cabe la palabra «nota», «plata», «salud», «demanda» o «mi nombre», verifica.
Buscar la fuente: Perplexity, buscadores y fuentes oficiales colombianas
Perplexity es un buscador con IA: en vez de responder de memoria, busca en internet y te muestra la respuesta con numeritos que enlazan a las páginas que usó. Tiene un plan gratis usable desde Colombia y sirve muy bien como primer paso, porque te ahorra encontrar el camino hacia la fuente.
Pero ojo con la trampa: que cite no significa que sea cierto. Los errores típicos son que la fuente citada sí existe pero no dice exactamente lo que la respuesta afirma, que es un blog que copió el dato de otro blog, o que es una versión vieja. Por eso el paso no negociable es: abrir el enlace y buscar la cifra dentro de la página (Ctrl+F en computador, o la opción "Buscar en la página" del navegador del celular). Si no la encuentras ahí, no está verificada.
Cuando busques por tu cuenta, no escribas tu pregunta: escribe las palabras que estarían en el documento original. En vez de "¿cuánto es el desempleo en Colombia?", busca DANE boletín mercado laboral tasa de desempleo. En vez de "¿qué dice la ley de protección de datos?", busca el número de la ley junto con Función Pública o el nombre de la entidad que la publica.
Para temas colombianos, ve directo a quien produce el dato:
- DANE para estadísticas de población, empleo, precios e inflación.
- Banco de la República para la TRM (la tasa representativa del mercado, el valor oficial del dólar) y cifras económicas.
- datos.gov.co para datos abiertos publicados por entidades del Estado.
- La página oficial de la entidad para trámites, requisitos y plazos: universidad, alcaldía, ministerio, Registraduría.
Regla simple de dominios: prefiere .gov.co para lo oficial y .edu.co para lo académico, y desconfía de las páginas que repiten el dato sin decir de dónde salió.
Compara tú mismo: pregúntale a un chat «¿cuál es la TRM de hoy?» y luego búscala en el sitio del Banco de la República. Si el chat no tiene búsqueda web activa, te va a dar un valor plausible y desactualizado, con toda la seguridad del mundo.
Referencias académicas: Google Scholar, DOI y Crossref
Una referencia tiene partes que se pueden verificar por separado: autores, año, título, revista y DOI. El DOI (Digital Object Identifier) es un identificador único y permanente de un documento académico; se ve así: 10.1000/xyz123. Si le pones adelante https://doi.org/, te lleva al artículo. Un enlace normal se puede caer; el DOI está pensado para no caerse.
Este es el procedimiento, en orden, y cada paso puede tumbar la referencia:
1. Título exacto entre comillas en Google Scholar (scholar.google.com, gratis). Copia el título tal cual y ponlo entre comillas: "título del artículo". Si no aparece nada, es una alerta fuerte. Quita las comillas y busca de nuevo: a veces el título real es parecido pero no idéntico.
2. Verifica el DOI. Entra a search.crossref.org (buscador gratuito de Crossref, la organización que registra los DOI de gran parte de las revistas del mundo) y pega el DOI o el título. También puedes abrir https://doi.org/ seguido del DOI. Si el DOI no resuelve, la referencia no sirve.
3. Compara que todo coincida. Este es el paso que la gente se salta. Es frecuente que el DOI sí abra un artículo real… pero de otro título, otros autores u otro año. La IA mezcla partes de referencias distintas y arma una especie de Frankenstein. Si el DOI abre algo distinto a lo que te dijeron, la referencia está mal.
4. Abre el artículo y busca la afirmación. Que el artículo exista no prueba que diga lo que la IA te atribuyó.
Para literatura en español y de América Latina, SciELO y los repositorios de las universidades son una buena red de apoyo cuando Scholar te da poco.
Y el mejor hábito de todos: invierte el orden. Busca tú los artículos primero, y usa la IA para resumirlos o explicártelos, como aprendiste en la lección anterior sobre trabajar con tus propios documentos.
Toma la lista que generaste en la primera sección y llena esta tabla, una fila por referencia: `Título | ¿Aparece en Scholar? | ¿DOI resuelve? | ¿El DOI abre ESE título? | ¿Dice lo que la IA afirmó?`. Solo las filas con cinco síes se pueden citar.
Errores reales y señales de alerta
El caso más conocido ocurrió en Estados Unidos en 2023: unos abogados presentaron ante un juez un escrito con decisiones judiciales que no existían, generadas por ChatGPT, en un pleito contra Avianca. El juez los sancionó. Lo importante para ti no es el chisme, sino el patrón: eran profesionales expertos, el texto se veía impecable, y nadie abrió una sola cita.
Aprende a reconocer las señales de alerta:
- "Según un estudio reciente…" sin autor, sin año, sin revista. Casi siempre es humo.
- Cifras demasiado redondas o demasiado precisas para el tema, y sin fuente al lado.
- Enlaces que no abren o que llevan a la página de inicio de un sitio en vez de al documento.
- Detalles locales muy específicos: horarios, tarifas, requisitos de un trámite, nombres de oficinas. La IA tiene poco material colombiano fino y ahí inventa con facilidad.
- Cambia de respuesta apenas dudas. Si le dices "no estoy seguro" y da media vuelta sin evidencia nueva, ninguna de las dos versiones estaba fundamentada.
- Te da exactamente lo que querías oír. Si la respuesta confirma tu hipótesis con demasiada comodidad, revísala doble.
Hay otros dos límites que conviene tener siempre presentes, y que no se arreglan verificando enlaces. Uno son los sesgos: el modelo aprendió de textos escritos por personas, con sus prejuicios y con una fuerte sobrerrepresentación de contenido en inglés y de Estados Unidos; por eso a veces responde sobre Colombia como si aplicaran reglas de allá. El otro es la privacidad: lo que escribes puede usarse para entrenar, así que no pegues datos sensibles tuyos ni de terceros, como viste en la primera lección.
La buena noticia: la IA sigue siendo utilísima para lo que no requiere verdad factual —ordenar ideas, redactar, explicar, traducir, resumir un texto que tú le diste—. La verificación es el peaje que pagas cuando le pides hechos.
Frase para pegar al final de tus prompts cuando pidas datos: «Marca con [VERIFICAR] cada cifra, fecha, nombre propio o referencia de tu respuesta, y al final dime en una lista qué partes no puedes respaldar con una fuente concreta.» No elimina las alucinaciones, pero te deja el mapa de dónde buscar.
Práctica: Auditoría de un párrafo: 3 datos y 3 referencias en 30 minutos
Escoge un tema real de tu carrera, tu colegio o tu trabajo (por ejemplo, uso de energía solar en la Costa, deserción escolar, o seguridad vial en tu ciudad) y pídele a ChatGPT, Gemini o Claude: «Escribe un párrafo de 150 palabras sobre [tu tema] en Colombia, con 3 datos numéricos y su fuente, y añade 3 referencias académicas con autores, año, revista y DOI».
Abre un documento o una hoja de cálculo gratis y arma una tabla con estas columnas: Afirmación | Dónde la busqué | ¿La encontré? | Semáforo. Copia ahí las 3 cifras y las 3 referencias, una por fila.
Verifica las 3 cifras: busca en el sitio del DANE, del Banco de la República o en datos.gov.co, según el tema. Si no la encuentras, prueba en Perplexity con las palabras del documento original (no con tu pregunta) y abre los enlaces que te cite.
Dentro de cada página que abras, usa Ctrl+F (o «Buscar en la página» en el celular) para confirmar que el número aparece tal cual. Si no aparece, la cifra no está verificada, aunque el enlace exista.
Verifica las 3 referencias: copia cada título entre comillas en scholar.google.com. Anota si aparece, si no aparece, o si aparece un título parecido pero distinto.
Pega cada DOI en search.crossref.org o ábrelo con https://doi.org/ + el DOI. Confirma que resuelve y, sobre todo, que el título y el año que abre son los mismos que te dio la IA.
Pinta el semáforo de cada fila: verde (confirmado en fuente primaria), amarillo (existe pero no dice exactamente eso) y rojo (no existe o no coincide). Cuenta cuántos rojos te salieron.
Reescribe tú el párrafo dejando solo lo verde, con las fuentes reales al lado, y guarda la tabla de auditoría como anexo.
Al terminar tienes: Tendrás un párrafo corto que puedes defender frente a cualquier profesor, más una tabla que te muestra en números cuánto de lo que la IA te entregó era falso o no comprobable.
Dónde se equivoca la gente
- Preguntarle a la misma IA «¿estás seguro?» o «¿esa referencia es real?» y quedarte tranquilo con el sí.Verifica siempre fuera del chat. Si vas a preguntarle algo, pídele que te diga qué partes no puede respaldar, y luego comprueba esas partes en Google Scholar, Crossref o el sitio oficial de la entidad.
- Ver enlaces o numeritos de cita en la respuesta y asumir que ya está verificada.Abre cada enlace y busca la cifra exacta dentro de la página con Ctrl+F. Una fuente citada que no contiene el dato es una fuente que no respalda nada.
- Dar por buena una referencia solo porque el DOI abre un artículo real.Compara título, autores, año y revista contra lo que te dio la IA. Si el DOI abre otro documento, es una referencia armada con pedazos y hay que descartarla.
- Verificar todo con el mismo esfuerzo y terminar abandonando la verificación por cansancio.Aplica el triaje por riesgo: casi nada en una lluvia de ideas, todo lo verificable en un trabajo de clase, dato por dato en salud, dinero, trámites o código.
Lo que te llevas
- La IA no consulta una base de datos de verdades: predice texto probable, por eso puede inventar una referencia con DOI perfecta en su forma y falsa en su contenido.
- El tono seguro no es señal de veracidad; alucina más con cifras, fechas, nombres, leyes, enlaces y temas locales colombianos.
- Antes de verificar, pregúntate qué pasa si el dato está mal: eso define si le dedicas cero minutos o si lo revisas dato por dato.
- Verificar es salir del chat hacia una fuente primaria (DANE, Banco de la República, datos.gov.co, la entidad oficial, el artículo original); preguntarle a la misma IA no cuenta.
- Para referencias: título exacto entre comillas en Google Scholar, DOI en search.crossref.org o doi.org, y confirmar que todo coincida y que el artículo sí diga lo que se le atribuye.
- El mejor hábito es invertir el orden: busca tú las fuentes y usa la IA para resumirlas y explicártelas.
Palabras nuevas
- Alucinación
- Información inventada por la IA presentada con el mismo tono seguro que la información correcta. No es una mentira intencional: es el resultado de generar texto plausible en vez de consultar hechos.
- Fuente primaria
- El documento original donde nació el dato: el boletín del DANE, el artículo científico, el texto de la norma. Se opone a la fuente secundaria (un blog o una noticia que repite el dato).
- DOI
- Identificador único y permanente de un documento académico, con la forma 10.xxxx/xxxxx. Si lo abres como https://doi.org/ seguido del código, te lleva al artículo aunque la página de la revista haya cambiado.
- Crossref
- Organización sin ánimo de lucro que registra los DOI de gran parte de las revistas académicas del mundo. Su buscador gratuito, search.crossref.org, sirve para comprobar si una referencia existe de verdad.
- Complacencia (o adulación) del modelo
- Tendencia de la IA a darte la razón y cambiar su respuesta cuando la contradices, aunque no haya evidencia nueva. Por eso dudar en voz alta no sirve como método de verificación.
Quiz de la lección
Seis preguntas. Nadie te califica: sirven para que sepas si entendiste. Con cuatro buenas vas bien.
Ya sabes pedirle bien las cosas y comprobar lo que responde; en la última lección armaremos tus hábitos: cuándo usar la IA, cuándo es mejor no usarla y cómo declarar su uso sin problemas en el colegio, la universidad o el trabajo.