Lección 2 de 5 · 35 minutos
Derechos de autor, plagio y las reglas en Colombia
Al terminar esta lección
podrás decidir con criterio qué puedes usar, publicar y entregar cuando trabajas con IA, y redactar la declaración y las citas que exige tu universidad o tu trabajo en Colombia.
Camila está en séptimo semestre en Bogotá y tiene que entregar un ensayo de 3.000 palabras el domingo. Usa un chatbot gratis para ordenar ideas, le pide que le sugiera bibliografía, corrige el texto y entrega. El lunes le llega un correo del comité de la facultad: el trabajo fue reportado por un detector de IA y, además, dos de las referencias que citó no existen. Camila no copió de nadie, pero no puede probar nada: escribió todo en una sola sesión, no guardó borradores y no declaró que usó IA. Lo que empezó como un atajo terminó en un proceso disciplinario.
Esta lección es para que eso no te pase, y para algo más grande: entender de quién es lo que produces con IA. En Colombia hay reglas concretas —una ley de derechos de autor de los años ochenta, normas andinas, reglamentos estudiantiles— que no se escribieron pensando en la IA, pero que igual se aplican. Vas a aprender qué protege el derecho de autor y qué no, por qué una imagen hecha 100% con IA probablemente no es "tuya" en sentido legal, qué te pueden sancionar en la universidad y, sobre todo, cómo citar y declarar el uso de IA de forma que quedes tranquilo y con evidencia. No soy abogado y esto no es asesoría jurídica: es el mapa para que sepas dónde estás parado y cuándo sí necesitas preguntarle a alguien.
Qué protege el derecho de autor (y qué no)
El derecho de autor es el conjunto de derechos que tiene una persona sobre las obras que crea: un texto, una foto, una canción, un plano, un programa de computador. En Colombia se rige principalmente por la Ley 23 de 1982, modernizada por la Ley 1915 de 2018, y por la Decisión Andina 351 de 1993, una norma común a los países de la Comunidad Andina. La entidad encargada es la Dirección Nacional de Derecho de Autor (DNDA), adscrita al Ministerio del Interior.
Tres ideas que casi nadie tiene claras:
- La protección es automática. No tienes que registrar nada. Desde que escribes tu ensayo o tomas la foto, la obra está protegida. El registro ante la DNDA existe y es útil, pero funciona como prueba de que en tal fecha tú tenías eso, no como requisito para tener el derecho.
- Se protege la expresión, no la idea. Si a ti se te ocurre "una app para que los estudiantes compartan apuntes", esa idea no es de nadie. Lo protegido es cómo la expresaste: tu código, tus textos, tus pantallas. Por eso alguien puede hacer una app parecida sin robarte nada, pero no puede copiar tu código.
- Hay dos tipos de derechos. Los derechos morales (que te reconozcan como autor y que no destrocen tu obra) no se venden ni se ceden y no se acaban. Los derechos patrimoniales (explotar la obra: copiarla, venderla, adaptarla) sí se pueden ceder o licenciar, y duran la vida del autor más 80 años.
Esa distinción importa cuando entra la IA: puedes cederle a un cliente el derecho de explotar tu diseño, pero nadie puede quitarte la autoría. Y si no hay autor persona, no hay ninguno de los dos.
Prueba rápida: si mañana publicas en tu portafolio un texto tuyo y alguien lo copia, no necesitas haberlo registrado para reclamar. Lo que sí necesitas es poder demostrar la fecha: un correo a ti mismo, el historial de versiones de Google Docs o un repositorio con fecha sirven como evidencia.
¿Quién es el autor cuando el trabajo lo hizo una IA?
Acá está el nudo. Tanto la Ley 23 de 1982 como la Decisión Andina 351 definen al autor como una persona física: un ser humano que realiza una creación intelectual. Una máquina no es persona, no tiene derechos morales y no puede ser autora. La lectura mayoritaria en Colombia, hoy, es que lo generado íntegramente por una IA, sin aporte creativo humano, no está protegido por derecho de autor.
Eso suena abstracto hasta que lo aterrizas. Si generas un logo escribiendo "logo minimalista de una panadería, café y crema" y lo publicas tal cual: cualquiera puede tomarlo y usarlo, y tú no tienes cómo impedirlo. No es tuyo. No es de nadie.
¿Cómo sí llegas a tener algo protegido? Con aporte creativo humano verificable. Tu selección, tu edición, tu estructura, tu combinación de piezas. Un ensayo donde la IA te dio un esqueleto y tú escribiste el 80%, argumentaste y organizaste, es tu obra. Una ilustración que generaste y después reencuadraste, corregiste y montaste dentro de una pieza más grande: lo protegido es tu composición, no el pixel que salió del modelo. Mientras más de la obra final venga de tus decisiones, más sólido estás.
Un segundo punto que confunde a muchos: los términos de uso de las herramientas. Varias dicen que puedes usar comercialmente lo que generas. Eso es un contrato entre tú y la empresa —significa que ellos no te van a reclamar— pero no te convierte en autor frente al resto del mundo. Son dos cosas distintas: permiso de la empresa ≠ derecho de autor.
Y hay un riesgo práctico: el mismo prompt, en la misma herramienta, le puede dar a otra persona algo casi idéntico. Tu "pieza única" puede aparecer en el portafolio de alguien más en Medellín la semana entrante.
Caso real de freelance: te contratan por un banner. Si lo entregas 100% generado, no puedes garantizarle exclusividad al cliente ni cederle derechos que no existen. Lo honesto y lo seguro es intervenir la pieza y decir en la propuesta: "la ilustración base se generó con IA y fue editada y compuesta por mí".
Qué le puedes dar de comer a la IA: el lado de las entradas
Casi todo el mundo piensa en lo que sale de la IA y se olvida de lo que entra. Ahí hay tanto o más riesgo.
Subir obras ajenas completas. Cargar el PDF del libro de la materia a un chatbot para que te lo resuma implica reproducir la obra y comunicarla a un tercero (la empresa). No es un préstamo entre amigos: es enviarle una copia a un servidor de otra compañía. Distinto es la cita: la ley permite citar fragmentos breves de obras ya divulgadas, siempre que menciones autor y fuente y que la cita esté justificada por el fin (comentar, criticar, enseñar). Citar dos párrafos con su referencia es legítimo; subir el libro entero no lo es.
Datos personales de otras personas. Si pegas la base de datos de tu práctica, las historias clínicas de un semillero o la lista de contactos de tu trabajo, estás tratando datos personales sin autorización, y eso lo cubre la Ley 1581 de 2012 (habeas data). Anonimiza antes: quita nombres, cédulas, teléfonos, correos, direcciones.
Información confidencial de tu empresa o de tu práctica. Muchos contratos tienen cláusula de confidencialidad. Pegar un contrato, un código propietario o cifras internas puede violarla, aunque nunca se publique nada.
"Al estilo de". El estilo, como tal, no es objeto de derecho de autor: nadie es dueño de "acuarela con líneas gruesas". Pero si el resultado reproduce elementos reconocibles de una obra concreta, un personaje o una marca registrada, ahí sí hay problema. Y la cara o la voz de una persona real están protegidas por su derecho a la imagen, aparte del derecho de autor: no puedes generar a tu profesora diciendo cosas que nunca dijo.
Regla práctica: antes de pegar algo, pregúntate si te incomodaría que ese contenido apareciera en el buscador de Google.
Versión segura de un pedido riesgoso: en vez de subir el PDF del libro, escribe tus propios apuntes y pídele: "Estos son mis apuntes de clase sobre X. Organízalos en un mapa de conceptos y dime qué vacíos ves. No inventes contenido que no esté en mis apuntes".
Plagio e integridad académica: lo que revisa tu universidad
El plagio no es exactamente lo mismo que violar derechos de autor. Plagio es presentar como propio el trabajo intelectual de otro. Puedes plagiar una obra en dominio público (sin infringir ninguna ley de autor) y aun así te sancionan. Y el marco que te aplica primero no es la ley: es el reglamento estudiantil de tu institución, con su comité de ética o consejo de facultad.
En la práctica, los profesores en Colombia manejan tres regímenes y tu primera tarea es saber en cuál estás:
1. IA prohibida. Evaluaciones de escritura, exámenes, cierto tipo de talleres. Usarla es falta disciplinaria. 2. IA permitida con declaración. El caso más común hoy. Puedes usarla, pero debes decir para qué. 3. IA libre. Se asume que la vas a usar y se evalúa el resultado y tu criterio.
Sobre los detectores de IA: hay que ser honestos. Estas herramientas producen un porcentaje de probabilidad, no una prueba. Tienen falsos positivos documentados, y golpean más duro a quien escribe con estructura muy formal, a quien escribe en un idioma que no es el propio y a quien usa correctores de estilo. Un porcentaje alto no demuestra que copiaste, y un porcentaje bajo no demuestra que no. Si te acusan solo con base en un detector, tienes derecho a defenderte con evidencia.
Y la evidencia se construye antes, no después. Escribe en Google Docs o Word con historial de versiones activo, deja que el documento crezca en varias sesiones, guarda tus borradores, tus fuentes y tus prompts. Un historial que muestra el texto creciendo durante dos semanas vale más que cualquier discusión sobre porcentajes. Es el equivalente digital a mostrar el cuaderno.
Las sanciones dependen de cada reglamento y van desde la nota cero hasta procesos más serios. No es un tema menor.
Correo de tres líneas para mandarle al profesor y quitarte la duda: "Profe, buenas tardes. Para el trabajo de la próxima semana, ¿puedo usar herramientas de IA para organizar ideas y revisar redacción? Si me lo permite, se lo declaro en la metodología. Quedo atento." Guarda la respuesta.
Cómo citar y declarar el uso de IA sin complicarte
Hay dos mecanismos distintos y conviene no mezclarlos.
1. La cita se usa cuando reproduces texto generado por la IA o cuando la herramienta misma es objeto de tu análisis. Las normas más pedidas en Colombia (APA e IEEE) tratan al modelo como si fuera software, no como un autor. La estructura general es: empresa desarrolladora, año, nombre de la herramienta y versión, tipo de herramienta entre corchetes. Verifica el formato exacto en la guía oficial de la norma que exige tu programa, porque cambia entre versiones. Si el texto generado es largo, mételo en un anexo con el prompt que lo produjo.
2. La declaración de uso es lo que de verdad te piden casi siempre: un párrafo en la metodología o al final del documento diciendo qué herramienta usaste, para qué, y qué verificaste tú. Este párrafo te protege más que cualquier cita.
Una advertencia que vale toda la lección: nunca cites una referencia que te dio la IA sin verificarla en la fuente original. Los modelos generan referencias que se ven perfectas —autor plausible, revista real, año coherente, número de páginas— y que simplemente no existen. Es el error de Camila y es el más fácil de detectar por un jurado. Busca cada referencia en la revista, en Google Scholar o en la biblioteca de tu universidad. Si no la encuentras, no existe. Un gestor gratuito como Zotero te ayuda a guardar solo lo que sí verificaste.
Y una regla de fondo: la IA no es una fuente. No es un autor al que le puedas atribuir un hecho. Si el chatbot te dice que la matrícula en programas de ingeniería subió, tu fuente no es el chatbot: es el dato del DANE o del SNIES que tú fuiste a buscar y confirmaste.
Plantilla lista para copiar: "**Declaración de uso de inteligencia artificial.** Para este trabajo utilicé [herramienta y versión] en las siguientes tareas: (a) generar preguntas guía sobre el tema, (b) revisar ortografía y redacción de los apartados 2 y 3, (c) proponer una estructura inicial del documento. La argumentación, la selección de fuentes y la redacción final son de mi autoría. Todas las referencias fueron verificadas directamente en las fuentes originales. Conservo el registro de las conversaciones y el historial de versiones del documento, disponibles si el docente los solicita."
Práctica: Arma tu carpeta de evidencia y tu declaración de uso de IA para un trabajo real
Escoge un trabajo que tengas que entregar en las próximas semanas (o el último que entregaste). Anota en una hoja o nota del celular: materia, docente y fecha de entrega.
Busca las reglas: entra al sitio de tu universidad y busca 'reglamento estudiantil' + el nombre de tu institución, y revisa también el syllabus o programa de la materia. Busca las palabras 'plagio', 'fraude', 'integridad' e 'inteligencia artificial'. Copia el fragmento que aplique en tu nota. Si no dice nada sobre IA, escríbele el correo de tres líneas al docente y guarda la respuesta.
Crea una carpeta en Google Drive (o en tu celular) llamada 'Evidencia — [nombre del trabajo]' con tres subcarpetas: 'Borradores', 'Fuentes verificadas' y 'Conversaciones IA'.
Escribe el documento en Google Docs o Word con historial de versiones, en al menos dos sesiones distintas. Cada vez que uses la IA, guarda el enlace o una captura de la conversación en 'Conversaciones IA'.
Pídele a un chatbot gratis (ChatGPT, Gemini o Claude) tres referencias sobre tu tema. Verifica una por una en Google Scholar o en el catálogo de la biblioteca de tu universidad. Anota cuántas existían de verdad: ese número te va a decir mucho.
Redacta tu declaración de uso con la plantilla de la sección 5, ajustándola a lo que realmente hiciste. Sé específico: 'revisar redacción del capítulo 2' es mejor que 'apoyo general'.
Revisa las entradas: confirma que no subiste PDFs completos con derechos de autor, datos personales de terceros ni información confidencial. Si lo hiciste, anota cómo lo harías distinto la próxima vez.
Pega la declaración al final de tu documento y guarda la carpeta de evidencia hasta que te publiquen la nota definitiva.
Al terminar tienes: Tendrás un trabajo entregable con su declaración de uso de IA, referencias verificadas una por una y una carpeta de evidencia que te permite defenderte si alguien cuestiona tu autoría.
Dónde se equivoca la gente
- Creer que porque los términos de uso de la herramienta te dejan usar comercialmente lo que generas, eres el autor de esa obra.Distingue permiso contractual de derecho de autor. Si necesitas exclusividad —para un cliente, un portafolio o un producto—, interviene la pieza con trabajo creativo tuyo y documenta ese proceso.
- Citar las referencias bibliográficas que sugiere el chatbot sin abrirlas.Verifica cada una en Google Scholar, en la revista o en la biblioteca de tu universidad antes de incluirla. Si no la encuentras, bórrala. Un gestor gratuito como Zotero te obliga a guardar solo lo que sí abriste.
- Escribir todo el trabajo en una sola sesión, sin borradores ni historial, y quedar sin cómo defenderte si un detector te marca.Trabaja en Google Docs o Word con historial de versiones activo y en varias sesiones. El historial es tu mejor prueba: los detectores dan probabilidades, no evidencia.
- Subir PDFs completos de libros con derechos, bases de datos con nombres y cédulas, o documentos confidenciales del trabajo para que la IA los resuma.Trabaja con tus propios apuntes o con fragmentos citados, y anonimiza cualquier dato personal antes de pegarlo. Si te incomodaría verlo en Google, no lo subas.
Lo que te llevas
- En Colombia el derecho de autor (Ley 23 de 1982, Decisión Andina 351 de 1993, Ley 1915 de 2018) protege la expresión, no las ideas, es automático sin registro, y distingue derechos morales —intransferibles— de patrimoniales.
- El autor debe ser una persona física: lo generado íntegramente por IA, sin aporte creativo humano, probablemente no está protegido y cualquiera podría usarlo.
- Los términos de uso de una herramienta son un contrato con esa empresa, no un título de autoría frente a terceros.
- Lo que le das de comer a la IA importa tanto como lo que sale: obras ajenas completas, datos personales e información confidencial son los tres riesgos más frecuentes.
- El plagio se juzga por el reglamento estudiantil, no solo por la ley; los detectores de IA dan probabilidades con falsos positivos, y tu defensa real es el historial de versiones y los borradores.
- Declarar el uso de IA en un párrafo concreto y verificar cada referencia en su fuente original te protege más que cualquier otra medida.
Palabras nuevas
- Derechos morales
- El derecho a que te reconozcan como autor de tu obra y a que no la deformen. En Colombia no se pueden vender ni ceder, y no se extinguen: siguen siendo tuyos aunque hayas vendido todo lo demás.
- Derechos patrimoniales
- El derecho a explotar económicamente la obra: reproducirla, distribuirla, adaptarla, comunicarla al público. Estos sí se pueden ceder o licenciar, y duran la vida del autor más 80 años.
- Derecho de cita
- Excepción que permite reproducir fragmentos breves de una obra ya divulgada, mencionando autor y fuente, cuando la cita se justifica por el fin (comentar, criticar, enseñar). No cubre copiar obras completas.
- DNDA
- Dirección Nacional de Derecho de Autor, la entidad colombiana adscrita al Ministerio del Interior encargada del tema. El registro de obras ante ella es voluntario y sirve como prueba, no como requisito para tener el derecho.
- Falso positivo
- Cuando una herramienta señala como IA (o como plagio) un texto que en realidad es original. Es común en detectores de IA, sobre todo con escritura muy formal o de personas que no escriben en su lengua materna.
Quiz de la lección
Seis preguntas. Nadie te califica: sirven para que sepas si entendiste. Con cuatro buenas vas bien.
Ya sabes de quién es lo que produces y cómo entregarlo sin riesgos; en la siguiente lección vemos qué está cambiando de verdad en cada profesión en Colombia y qué tareas la IA no va a tocar.