Lección 5 de 5 · 35 minutos
IA en casa: lo que tus papás deberían saber
Al terminar esta lección
podrás explicarle a tu familia cómo funciona la IA, proteger tus datos y los de ellos, reconocer estafas con voz o video falsos, y firmar un acuerdo de uso de IA en casa que todos entiendan.
Imagínate esta escena: son las nueve de la noche, estás con el celular haciendo un taller de química con un chatbot y tu mamá pasa por detrás. Ve la pantalla, ve que "algo" te está escribiendo párrafos enteros y dice: "¿Esa vaina te está haciendo la tarea?". Tú intentas explicar que no, que te está explicando el balanceo de ecuaciones, pero ya la conversación arrancó torcida. Al otro día tu tía manda al grupo de WhatsApp un video donde un señor famoso promete triplicar la plata en una app, y tu papá pregunta si eso es verdad. En la misma casa conviven dos problemas: nadie sabe bien qué es la IA, y nadie sabe cómo defenderse de lo que otros hacen con ella.
Esta lección cierra el curso con la parte que casi nadie te enseña: la IA no es solo una herramienta de estudio, es algo que ya entró a tu casa por el celular de todos. Vas a aprender qué pasa realmente con lo que escribes en un chat, por qué las herramientas piden una edad mínima, cómo funcionan las estafas con voz clonada y videos falsos —que en Colombia ya llegan por WhatsApp y por llamada—, y cómo negociar reglas con tus papás sin pelear. Al final vas a armar un acuerdo familiar escrito. No es un castigo: es la forma de que te dejen usar la IA con confianza en lugar de a escondidas.
Traducir la IA para tu familia (sin discutir)
El primer obstáculo en casa no es técnico, es de traducción. Para muchos adultos la IA es "un robot que piensa" o "una máquina de hacer trampa". Las dos ideas están mal, y mientras esas ideas estén ahí, cualquier conversación termina en prohibición.
Una explicación honesta y corta: un chatbot (programa con el que conversas escribiendo) como los que usaste en este curso funciona prediciendo qué palabra sigue, basándose en cantidades enormes de texto que leyó durante su entrenamiento. No sabe si algo es verdad; sabe qué suena bien. Por eso a veces alucina, que es el nombre técnico de cuando inventa un dato, una ley o una fuente con toda la seguridad del mundo. Y por eso repite sesgos: si el texto con el que aprendió tenía prejuicios, los reproduce.
Esa explicación le sirve a tu familia más que cualquier discusión, porque responde de una las dos preguntas que ellos tienen: "¿me puede engañar?" (sí, y por eso se verifica) y "¿le está haciendo la tarea a mi hijo?" (depende de cómo se use, y eso lo trabajaste en la lección 1).
Un consejo práctico: no expliques con palabras, muestra. Siéntate con ellos quince minutos y pídele al chatbot algo que ellos sepan verificar. Por ejemplo, una receta de un plato de tu región, o una explicación de un trámite que hayan hecho. Cuando vean que en algo acierta y en algo mete la pata, entienden solitos el punto: es un asistente rápido y falible, no un oráculo. Esa demostración vale más que veinte argumentos, y además los pone a ellos en el papel de quien verifica, no en el de quien prohíbe.
Prompt para hacer la demostración con tus papás: "Explícame en cinco frases sencillas qué es un modelo de lenguaje y por qué a veces inventa datos, como si le hablaras a una persona adulta que nunca ha usado un chatbot. Después dame un ejemplo de una pregunta donde probablemente te equivoques."
Privacidad: lo que escribes en el chat se va de tu casa
Cuando le escribes algo a un chatbot, ese texto no se queda en tu celular: viaja por internet hasta los servidores de la empresa, casi siempre fuera de Colombia. Ahí puede quedar guardado en tu historial y, según la herramienta y la configuración, puede ser revisado por personas o usado para entrenar futuras versiones del modelo.
De ahí sale una regla simple para toda la familia: no pegues en un chatbot nada que no pegarías en una cartelera del colegio. Concretamente, evita cédula o tarjeta de identidad, dirección de la casa, números de tarjetas o cuentas, contraseñas y códigos de verificación, resultados médicos, y datos de otras personas (el teléfono de un compañero, la foto de tu hermanita, el chat privado de una amiga). Ese último caso es el que más se olvida: esos datos no son tuyos, son de otra persona que no dio permiso.
Hay un punto legal que a tus papás les interesa: en Colombia los datos personales están protegidos por la Ley 1581 de 2012 (habeas data), y la autoridad que la vigila es la Superintendencia de Industria y Comercio. Eso no vuelve ilegal usar un chatbot, pero sí quiere decir que subir información de terceros sin su autorización no es un detalle menor.
Qué puedes hacer hoy mismo: casi todas las herramientas tienen una sección de configuración —el nombre exacto cambia según la app y la versión, busca algo como "Datos", "Privacidad" o "Controles de datos"— donde puedes desactivar que tus conversaciones se usen para entrenar y borrar el historial. Revísala en cada herramienta que usen en la casa. Y si necesitas ayuda con algo delicado (un problema de salud, un lío familiar), cambia los nombres y datos por genéricos: "una persona de 45 años" en vez del nombre de tu papá.
Prueba de los dos minutos: abre la herramienta de IA que más usas, entra a Configuración y responde tres preguntas por escrito. ¿Se pueden borrar los chats? ¿Se puede desactivar el uso de mis conversaciones para entrenar? ¿Dónde dice qué datos guardan? Si no encuentras las tres respuestas, esa herramienta no es la mejor para usar en familia.
Edad mínima: por qué existe y cómo revisarla en cinco minutos
Toda herramienta tiene unos términos de servicio o condiciones de uso: el contrato que aceptas al crear la cuenta y que nadie lee. Ahí está la edad mínima. Lo más frecuente es que pidan por lo menos 13 años y que, si eres menor de edad (en Colombia, menor de 18), necesites permiso de tu mamá, tu papá o tu acudiente. Algunas herramientas —sobre todo las de generar imágenes o video— exigen directamente 18. No lo asumas: cambia entre servicios y cambia con el tiempo, así que hay que mirarlo caso por caso.
¿Por qué existe ese límite? Por tres razones, y ninguna es capricho. Primero, el manejo de datos de menores tiene reglas más estrictas en casi todo el mundo. Segundo, los filtros de contenido no son perfectos y una conversación puede derivar a temas que no son para cualquier edad. Tercero, responsabilidad: si algo sale mal, la empresa quiere que haya un adulto en la ecuación.
Cómo revisarlo sin volverte abogado: entra a la página oficial de la herramienta, busca al final el enlace de "Términos" o "Terms of Use", y usa el buscador del navegador (Ctrl+F, o "Buscar en la página" en el celular) con las palabras edad, age, 13, 18 o menor. En dos minutos encuentras el párrafo. Si está en inglés, pégalo en un traductor o pídele al mismo chatbot que te lo resuma.
Y el caso más común en las casas colombianas: el hermanito de 8 años usando la cuenta de la mamá. Ahí la conversación no es "prohibido", es "acompañado": que la use en la sala, no en el cuarto, y con un adulto cerca. Compartir cuenta con un adulto también tiene un costo que conviene decir en voz alta: las conversaciones de todos quedan mezcladas en el mismo historial.
Mini caso: Valentina, de 14 años, quiere usar una app de IA para generar imágenes para su proyecto de artes. Revisa los términos con Ctrl+F y ve que piden 18 años. Opciones honestas: buscar otra herramienta cuya edad mínima sí la cubra, o pedirle a su acudiente que cree la cuenta y la use con ella. Lo que no es opción: mentir en la fecha de nacimiento y no contarle a nadie.
Estafas, voces clonadas y deepfakes: el peligro real en tu casa
Esta es la parte que más le sirve a tu familia, porque aquí el riesgo no es lo que tú hagas con la IA, sino lo que otros hacen con ella contra ustedes.
Un deepfake es un video, una imagen o un audio falso creado con IA para que parezca real. Hoy, con unos pocos segundos de la voz de alguien —sacados de una nota de voz, un video de Instagram, un estado de WhatsApp— se puede clonar esa voz con bastante parecido. De ahí salen las estafas más duras: llaman a tu abuela con tu voz llorando, diciendo que tuviste un accidente o que te tienen retenido, y piden plata ya. También circulan videos falsos de personas conocidas recomendando "inversiones" que se triplican, y perfiles suplantados con fotos y voz de un familiar.
Todas esas estafas comparten tres ingredientes: urgencia ("es ya"), secreto ("no le digas a nadie") y plata (transferencia, recarga, código). Si aparecen los tres juntos, es estafa hasta que se demuestre lo contrario.
Las defensas son sencillas y funcionan:
- Palabra clave familiar. Acuerden una palabra rara que solo ustedes sepan (no el nombre de la mascota ni algo que esté en redes). Si alguien llama pidiendo plata, se le pide la palabra.
- Cuelga y devuelve la llamada al número que ya tienes guardado. Nunca al número desde el que llamaron.
- Verifica por otro canal. Si el audio llegó por WhatsApp, llama por teléfono. Si llegó por llamada, escribe al grupo familiar.
- Nunca compartas códigos de verificación, ni siquiera con alguien que suene igualito a tu hermano.
Y una advertencia importante: deja de confiar en "se nota que es falso". Los defectos visibles —manos raras, voz metálica, parpadeo extraño— van desapareciendo. La verificación por otro canal sigue funcionando; el ojo, cada vez menos. Si alguien usa tu cara o tu voz para hacerte daño o extorsionarte, no lo manejes solo: cuéntale a un adulto de confianza y denuncien ante la Policía o la Fiscalía.
Ejercicio para el grupo familiar de WhatsApp: manda este mensaje. "Familia, propongo una palabra clave: si alguno recibe una llamada o audio míos pidiendo plata urgente, pregunten la palabra antes de hacer nada. Y si no la dicen, cuelguen y me llaman al número de siempre." Con eso solo ya bloqueaste la estafa más común.
El acuerdo de IA en familia: cómo negociarlo sin pelear
Las reglas que funcionan en una casa tienen tres características: son concretas, son mutuas y se revisan. "Nada de IA" no cumple ninguna; además es una regla que nadie cumple, solo se esconde.
Concretas quiere decir que se puedan verificar. En vez de "usar la IA con responsabilidad", algo como: "puedo pedirle explicaciones y ejercicios de práctica; no puedo entregar como mío un texto que escribió la IA; en los trabajos escritos digo al final qué parte usé". Eso es revisable y además coincide con lo que probablemente pida tu colegio.
Mutuas quiere decir que aplican para todos, no solo para ti. Tus papás también usan IA para redactar correos, y también pueden pegar datos que no deberían. Si el acuerdo incluye a los adultos, deja de sentirse como un castigo y empieza a sentirse como una política de la casa.
Revisables quiere decir que se le pone fecha: "volvemos a hablar de esto en dos meses". Las herramientas cambian rápido y una regla de hace un año puede quedar sin sentido. Además te da un argumento poderoso al negociar: no estás pidiendo permiso para siempre, estás proponiendo una prueba.
Un acuerdo familiar razonable cubre seis puntos: qué se puede hacer con la IA en tareas, qué datos nunca se escriben en un chat, qué herramientas se usan y con qué cuentas, dónde y cuándo se usa (por ejemplo, el hermanito menor solo acompañado), qué se hace ante una llamada o video sospechoso, y cada cuánto se revisa el acuerdo.
Último consejo de negociación: llega con la propuesta escrita. Un adulto reacciona muy distinto ante "déjame usar eso" que ante una hoja con seis puntos claros, incluida la parte donde tú te comprometes a algo. Estás mostrando criterio, y el criterio es justo lo que este curso te dio.
Prompt para preparar la conversación: "Soy estudiante de grado 10 en Colombia. Quiero proponerle a mi familia un acuerdo escrito de uso de inteligencia artificial en casa. Hazme 8 preguntas, una por una, sobre cómo usamos la IA en mi casa. Al final, con mis respuestas, redacta un acuerdo de máximo una página, en lenguaje sencillo, con reglas que también apliquen a los adultos y con una fecha de revisión."
Práctica: Arma y firma el acuerdo de IA de tu familia (hoy, en 30 minutos)
Abre la herramienta de IA que más usas en tu celular o computador, entra a la configuración y anota tres cosas: si puedes borrar el historial, si puedes desactivar que tus chats se usen para entrenar, y qué edad mínima piden. Para la edad, busca los 'Términos' en la página oficial y usa Ctrl+F con las palabras 'edad', 'age', '13' o '18'.
En una hoja o en una nota del celular, escribe la lista 'Esto nunca va en un chat de IA' con al menos seis puntos concretos de tu casa (cédulas, dirección, tarjetas, contraseñas, resultados médicos, datos de otras personas).
Reúne a quien esté en la casa —así sea una sola persona— y hagan la demostración de la lección: pídanle al chatbot algo que ellos puedan verificar y comprueben juntos dónde acierta y dónde inventa.
Acuerden la palabra clave familiar contra estafas de voz clonada y mándenla al grupo de WhatsApp con la regla de 'colgar y devolver la llamada al número guardado'.
Usa el prompt de la sección 5 para que la IA te entreviste y redacte un borrador del acuerdo de una página.
Edita el borrador tú mismo: quita lo que no aplique, agrega las reglas de tu colegio y asegúrate de que haya al menos dos reglas que apliquen a los adultos.
Imprímelo o déjalo en una nota compartida, que lo firmen todos (vale una foto con los nombres) y escriban arriba la fecha de revisión, dos meses después de hoy.
Guarda el acuerdo donde todos lo vean: la nevera, el grupo familiar o una nota fijada en el celular.
Al terminar tienes: Un acuerdo familiar de uso de IA, de una página, firmado, con lista de datos prohibidos, palabra clave antiestafas y fecha de revisión.
Dónde se equivoca la gente
- Pensar que la privacidad es solo un tema tuyo y pegar en el chat datos de otras personas: el chat de una amiga, la foto de tu hermanito, el teléfono de un compañero.Antes de pegar algo, pregúntate de quién son esos datos. Si no son tuyos, reemplázalos por genéricos ('una compañera de 15 años') o pide permiso. En Colombia los datos personales están protegidos por la Ley 1581 de 2012, también los de tus amigos.
- Confiar en el ojo y el oído para detectar un deepfake: 'yo me doy cuenta si un video es falso'.Verifica siempre por un canal distinto: cuelga y llama al número guardado, o escribe al grupo familiar. La verificación por otro canal funciona aunque el video o el audio sean perfectos.
- Mentir en la fecha de nacimiento para saltarse la edad mínima y no contarle a nadie en la casa.Busca una herramienta cuya edad mínima sí te cubra, o pídele a tu acudiente que abra la cuenta y la usen juntos. Un adulto enterado es tu mejor protección si algo sale mal.
- Llegar a pedir permiso sin propuesta: 'papá, déjame usar la IA para estudiar'.Llega con el acuerdo escrito de una página, con reglas concretas, compromisos tuyos y fecha de revisión. Cambia por completo la respuesta que recibes.
Lo que te llevas
- La IA no piensa ni sabe si algo es verdad: predice texto, por eso alucina y repite sesgos. Explicarlo así, y demostrarlo, calma más a tu familia que discutir.
- Lo que escribes en un chatbot sale de tu casa: nunca pongas documentos, direcciones, tarjetas, contraseñas, datos médicos ni información de otras personas.
- Revisa la configuración de datos de cada herramienta (borrar historial y desactivar el uso para entrenamiento) y la edad mínima en los términos de servicio, que suele ser 13 años con permiso si eres menor de 18, pero cambia según la app.
- Las estafas con voz clonada y deepfakes se reconocen por tres señales juntas: urgencia, secreto y plata. La defensa es palabra clave familiar y verificar por otro canal.
- Deja de confiar en 'se nota que es falso': los defectos visibles están desapareciendo, la verificación por otro canal no.
- Un acuerdo familiar sirve cuando es concreto, mutuo (aplica a los adultos) y tiene fecha de revisión.
Palabras nuevas
- Deepfake
- Video, imagen o audio falso creado con inteligencia artificial para que parezca una persona real diciendo o haciendo algo que nunca dijo ni hizo.
- Clonación de voz
- Técnica de IA que imita la voz de una persona a partir de una muestra corta de audio, como una nota de voz o un video publicado en redes.
- Datos personales
- Cualquier información que permita identificar a una persona: nombre, documento, dirección, teléfono, fotos, datos de salud. En Colombia están protegidos por la Ley 1581 de 2012.
- Términos de servicio
- El contrato que aceptas al crear una cuenta. Ahí están la edad mínima, qué hacen con tus datos y qué usos están prohibidos.
- Alucinación
- Cuando un modelo de IA inventa un dato, una cifra o una fuente y lo presenta con total seguridad, como si fuera cierto.
Quiz de la lección
Seis preguntas. Nadie te califica: sirven para que sepas si entendiste. Con cuatro buenas vas bien.
Con esto cierras el curso: en la última parada te espera el examen final, donde vas a poner a prueba todo lo que aprendiste sobre usar la IA en el colegio, en el ICFES, en tus proyectos y en tu casa.